Segunda reunión de Estados Parte de la Convención sobre Municiones en Racimo

La Segunda Reunión de Estados Parte de la Convención sobre Municiones en Racimo comenzó esta semana en el Líbano, uno de los países con más altos niveles de víctimas mortales de estas armas.

La Coalición contra las Municiones en Racimo (CMC, por sus siglas en inglés), impulsora de la Convención, incentiva a los gobiernos – tanto a los que ya se han unido al tratado, como los que no – a llegar a Beirut con  planes y plazos claramente definidos sobre cómo se implementará el plan de acción de 66 puntos acordados en la Primera Reunión de Estados Partes, celebrada en Laos en noviembre pasado.

“Esta reunión es un hito en la misión de salvar vidas del  tratado, también lo es el  apoyo del Líbano. Queremos conocer los planes concretos de los estados y los plazos para la destrucción de las municiones en racimo, la eliminación de los restos de las municiones en racimo, la asistencia a las víctimas y la ayuda a los países afectados, para eliminar los efectos de estas armas contra los civiles en todo el mundo”, dijo el presidente de la junta de la CMC, Steve Goose.

Medio Oriente es una de las regiones más contaminadas por municiones en racimo. En Irak, el Líbano y Kuwait – los tres países más afectados en la región- cerca de 4.000 víctimas de estas armas se habían confirmado a fines del 2010. De Medio Oriente y los estados de África del Norte sólo el Líbano y Túnez han ratificado la Convención.

“En Beirut, queremos ver a la comunidad internacional unida para condenar el uso de bombas de racimo en todo el mundo. Lamentablemente – como hemos visto en Tailandia y Libia este año – estas armas siguen siendo utilizadas y aún son una amenaza humanitaria grave. En los cuatro caños desde que el proceso de Oslo se puso en marcha, la mayoría de los países han acordado que el impacto humanitario de las municiones en racimo supera cualquier ventaja militar y su uso ha cambiado radicalmente de ser la excepción en lugar de la norma. CMC espera que más estados  se unan para ser parte del equipo global que trabaja activamente para prohibir estas armas”, explicitó Goose.

Se espera la asistencia de cerca de 100 representantes de distintos gobiernos junto a activistas de la CMC de más de 100 países.